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Así comienza Judaísmo en Femenino, un libro que no te puedes perder



INTRODUCCIÓN DE JUDAÍSMO EN FEMENINO DE LA ESCRITORA ETHEL BARYLKA


Les presentamos la introducción de uno de los libros que mejor explican la figura de la mujer dentro del judaísmo. Un libro que no te dejará igual. CÓMPRALO AQUÍ

"Y se las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas, cuando estés sentado en tu casa, y cuando andes por el camino: cuando te acuestes, y cuando te levantes"(Devarim 11, 19).


Durante los largos años de exilio en los que el Pueblo Judío vivió y se desarrolló lejos de su tierra, el estudio de la Torá y del Talmud, así como del Pensamiento Judío en general se transformaron en decisivos en la conformación de la identidad y la pertenencia nacional. El pueblo, carente de territorio, vivió en gran medida sobre el sustrato de su fe manifiesta en sus textos y el estudio se erigió en ideal de vida y en el camino hacia el liderazgo.


Es impensable una figura de dirigente judío que desconozca las Escrituras. La autoridad en el ámbito judaico no deriva tan solo de las cualidades humanas, sino del conocimiento, del saber. Por lo tanto, en una sociedad en la que la mujer no tiene acceso al estudio de la Torá, queda obstruida su entrada al liderazgo religioso y comunitario. Muchos siglos han pasado desde que los Sabios del Talmud interpretaran la obligación de enseñar a los hijos como prioritaria para los varones:


«Y se las enseñaréis a vuestros hijos» fue leído «a vuestros hijos y no a vuestras hijas».

El texto bíblico establece la obligación de la enseñanza al hombre, pero no dispone la prohibición del estudio de la mujer. Si recordamos el caso de Bruria, destacada por sus conocimientos, podemos concluir que fueron los procesos sociológicos y las posturas ideológicas prevalecientes los que influyeron en la adopción de una visión y no la otra. Sin embargo, el Talmud no presenta una visión monolítica acerca del estudio de la Torá, ni acerca de la mujer. Durante siglos los hombres desarrollaron una interpretación más cercana a su propia concepción del género. En nuestros días podemos comprender que esa era una de las razones de quienes conducían la interpretación y la lectura.


Hoy vivimos una verdadera revolución: la apertura a la mujer de las puertas del estudio judío jerarquizado que hasta hace tres o cuatro décadas estaban cerradas casi herméticamente. Hoy se abren, una tras otra, las posibilidades de estudiar seriamente las fuentes y de interpretarlas al igual que los varones, con una evolución lenta pero constante.


El acceso a los nuevos saberes es en realidad un camino para arribar a viejos conocimientos transmitidos por generaciones, pero esa senda implica también la recreación del conocimiento, el aporte de una visión y perspectiva femeninas que nos brindan nuevos e inéditos matices en la lectura y la interpretación de los textos judíos, así como del pensamiento y la historiografía judía en general.


Miles de niñas y jóvenes judías formadas en familias y escuelas de estricta observancia religiosa estudian la Torá y el Talmud y su hermenéutica y exégesis, revisan y discuten la literatura halájica y filosófica. Se capacitan en casas de altos estudios paralelas a Yeshivot, se forman como asesoras halájicas y abogadas rabínicas, líderes religiosas y también como rabinas ortodoxas.


A pesar de esto, grandes sectores del público femenino siguen estando todavía fuera del conocimiento judío y del estudio, y otros desconocen sus posibilidades.


Muchas mujeres aún se autolimitan, fieles a un mandato tácito heredado, creyendo sinceramente que su exclusión es normativa. Después de todo, el acceso al saber judío profundo es un problema general y no solo un asunto de género. Ha sido relegado solo a algunos grupos.


La entrada al conocimiento judío permite a la mujer la inclusión en el debate judío, en la creación judía filosófica y halájica contemporánea, así como su participación en la esfera pública judía y la posibilidad de llegar a posiciones y funciones hasta ahora inaccesibles, y la convierte en una educadora que puede conducir un hogar y una generación donde el discurso de lo judío se base en el conocimiento cimentado y no solo en las tradiciones verbales transmitidas de generación a generación, con sus aciertos y con sus errores enraizados que de tanto repetirse se convirtieron en axiomas.


Ese es el gran reto que hombres y mujeres del siglo xxi debemos afrontar para incluir en la indestructible espiral de la creación judaica a la mujer de hoy y de mañana.


«Eleva tu voz poderosa [...] clama sin miedo» (Yeshaiahu 40, 9).

No se permite la reproducción total o parcial de este libro, ni su incorporación a un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o por cualquier medio, sea este electrónico, mecánico, por fotocopia, por grabación u otros métodos, sin el permiso previo y por escrito del editor. La infracción de los derechos mencionados puede ser constitutiva de delito contra la propiedad intelectual (Art. 270 y siguientes del Código Penal). © Nagrela Editores, S.L., 2018

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